martes, 24 de febrero de 2026

Elva

 Entro despacio para no importunar de un modo abrupto, pues tomaré un poco de tu tiempo, ese tan valioso, sí, me tomaré esa licencia.


 Céntrate en mi imagen, una mujer voluptuosa, curvilínea, un reloj de arena vestido con una falda entubada y una camisa apretada, escotada. Cabello suelto y ondulado, deteniéndose antes de llegar al trasero, de un color casi negro, un flequillo enmarcando unos ojos alargados, casi felinos en su forma almendrada, profundos en su color verde grisáceo con un anillo alrededor de las pupilas de color ámbar, adornados de unas cejas arqueadas y marcadas, iluminados por una piel de porcelana, unos labios pequeños y carnosos, con un arco de cupido muy bien dibujado, una nariz recta y encuadrada en una cara ovalada terminando en corazón. Esta es Elva, esta soy yo;



una mujer encarnada en un papel de femme fatale misteriosa que camina en tacones, no obstante, puedo sorprenderte, porque puedo entrar en tu mente y leerte, tengo esa capacidad, si yo me observo desde fuera, puedo hacerlo contigo.


 No trato de ser un contenido anodino y lineal, simple y sin sustancia, mi cometido no es agradarte, es hacerte bajar de la cotidianidad, de un modo anacrónico y elegante, sin ataduras de las corrientes actuales. Te hallas en un nicho, porque no pretendo ser para todos, no pretendo agradar, simplemente hacer sentir, hacer pensar.


 En mi joven madurez he recorrido casi tres decadas de escritura, de amplia lectura y absorbencia de la misma; desde el decadentismo, el gótico, el romanticismo tardío, existencialismo, simbolismo psicología y filosofía, entre otros...


 Con 12 años me introduje en el mundo de las letras en modo catártico, descubriendo, un fluir de conciencia y desarrollando un análisis implícito de mí hacia el exterior. Yo no te voy a hablar lineal, mi mente de persona altamente sensible escucha profundo, ve de lejos y siente intensamente. La sinestesia es mi arma, lo abstracto mi dominio, tu inteligencia y paciencia tu poder; siempre hay un mensaje, tan sólo hay que saber ver...


 He vivido en el abismo del trauma, he estudiado la mente y desenredado la maraña. La hiperlucidez es mi castigo, yo contemplo, disecciono, comprendo y escribo.


 Me gusta la belleza que no todo el mundo aprecia, lo estético de la elegancia, la cultura y el arte, por eso no soy de consumo rápido, soy densidad, complejidad, porque lo que explora no es fácil. Quiero dejarte frases como anclajes y que puedas sentir la atmósfera, oler, saborear, tocar... Quiero que me entregues tu mente por unos minutos.


* Soy consciente de la falta de atención actual y de lo instantáneo, por eso mis textos son cortos, por eso van señalizados por capítulos, para que puedas seguir leyendo si te apetece, mientras tanto te construyo un mundo paralelo y diverso en su coherencia.


  Mírame a los ojos que te he descrito, permítete ser, ser comprendido por una desconocida que ha participado en diversos certamenes bajo seudónimos. Este es tu espacio, no te pido que me compartas, simplemente que me conozcas, que te conozcas. Porque hoy en día todos escriben, pero pocos transmiten, muchos leen, pero pocos entienden.


 Seamos orgullosos, si estás aquí, es por algo.


 Bienvenido, me despido,

 cerraré lentamente.


"Elva R" ©️ 2026



1 comentario:

  1. Brutal y significativo! Me recuerdas mucho al discurso de Jo March en la adaptación de mujercitas del 2019, cuando se abre con su madre y dice "las mujeres tienen alma, tienen mente, no solo corazón". Tal vez evocar esos recuerdos y lograr que identifiquen o traten de identificar tu escénica habla mucho de la capacidad que tienes para describirte, y es algo complicado porque lo mas simple es describir lo ajeno, pero tú a mi parecer, logras darnos suficientes indicios de quien es Elva y no solo como luce

    ResponderEliminar

Elva

 Entro despacio para no importunar de un modo abrupto, pues tomaré un poco de tu tiempo, ese tan valioso, sí, me tomaré esa licencia.  Céntr...