viernes, 5 de diciembre de 2025

Yo te espero, madre

 

 Contemplo cómo tu rostro se apaga al mirar mi foto; esos ojos marrones que una vez brillaron por mí, hoy, sin embargo, la ausencia corporea de mi ser te desgarra, en lo más profundo, en los resquicios más recónditos de tu abismo.

 Es un sonido triste, sumido en un lírico canto entre sollozos, tan hondo, que hasta tus cabellos rubios se impregnan de esta oscuridad, ese sentimiento de anhelo en la rememoración, esas preguntas que nunca se podrán responder.

 Miro como aprietas mi retrato contra tu pecho de madre afligida, es inefable lo que llega a tu corazón, roto en mil pedazos, sin capacidad de recomposición.

 Te esperaré en el tiempo; dónde las palabras vuelan al compás del recuerdo;


donde mis ojos, ahora etéreos siempre te acompañarán, madre, sé que me fui pronto, pero mi alma es libre, aunque la tuya esté encarcelada entre barrotes de dolor, sé, que algún día, obtendré tu perdón, porque no me fui sin razón.

 En tus arrugas compruebo que cada vez queda menos para que nos fundamos en un abrazo eterno, madre, lucha, que yo te espero en el infinito de mi desvelo.


"Para todas aquellas madres que han perdido una parte de sus entrañas, os entiendo".

"A mi madre".


"Elva R."

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Carrusel

 Era un carrusel antiguo, de madera, de color negro, donde giraban al ritmo de una melodía unos caballos azabaches. En la noche, uno de los ...